lunes, 3 de mayo de 2010

Nothes.

Qué sensación tan extraña la que me recorre ahora mismo. Por fin, después de un mes me ha llamdo, me ha vuelto a hacer reír y sonréir. Pero, al colgar, no he sentido aquello que sentía las primeras veces que me llamaba. He seguido contenta, sonriente y no me he quedado con ese sabor amargo en la boca y la pequeña presión en el pecho. Sigo sintiendo la presión, por supuesto, pero es la que llevo acumulando desde hace varios meses. Y si tengo que decir la verdad, me ha aliviado incluso el haber vuelto a hablar con él, necesitaba escuchar su voz. Espero que esta vez no haya sido la última hasta que nos veamos de nuevo.

1 comentarios:

pascu dijo...

Fliipa!
Per fi t'ha tocat però no se que dir-te :(
Esperem que tot es solucione, com?, no se!
Vinga ànims! :)

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